Margot

Una fusión espectacular de sonidos Pop, Blues y Swing, aderezada con unas trabajadísimas letras que tratan de entender y explicar los entresijos del amor. Estas son, ni más ni menos, las credenciales que presentan los vallisoletanos ‘Margot’. Música de la buena para consumir con una copa de Martini en la tranquilidad de un ambiente distendido, merced a una propuesta musical madura a la par que renovadora, en la que nada suena improvisado y cada nota desprende esa elegancia inclasificable que todos hemos buscado como telón de fondo a la idílica conversación intimista ante la barra de un bar.

El sexteto, que cada vez está dando más guerra por tierras castellanas -especialmente Valladolid y provincia- tiene como voces (y por tanto caras más reconocibles) a Ester Pérez, que también se encarga del violoncello en algunas piezas, e Ismael Ahijado, compositor y principal promotor de la génesis del grupo. Jesús Atienzar aporta el inconfundible toque del saxo soprano, con Amadeo Blanco a lo mandos del piano y Jose Rueda, marcando el ritmo desde la batería. Por último, Antonio Sendra es el bajista. Todos ellos cuentan ya con experiencia previa en el mundo de la música, una experiencia que va desde la participación en grupos de orquesta hasta la colaboración con diversas formaciones corales y de música clásica, cuartetos de cuerda…además de otros grupos de jazz y pop. Ello sin olvidar los nombres de algunos grupos importantes para lo que hoy es Margot: Bersó y Sizar son seguramente los más importantes. Los inicios de la formación se remontan a octubre de 2008, cuando Atienzar, Blanco, Ahijado y Pérez se unieron con la intención de versionar algunas de sus canciones favoritas, como “Nigh Swimming” (Rem), “No Surprises” (Radiohead) o “Moondace” (Van Morrison). Con el tiempo fueron surgiendo de forma improvisada algunos temas en ritmos de swing y jazz, a los que se fue poniendo letra. Cada vez más sorprendidos de sus propias posibilidades, nuevas canciones de letras aportadas por Pérez verían la luz, como “De Museos” o “Noviembre”, y la presentación en el concurso para representar a España en Eurovision (2008) de “Si se para el mundo”, una canción sin pretensiones, ‘popera’ y ‘naif’, pero con un gancho muy especial. De este modo, Margot puede presumir hoy de un repertorio prácticamente propio y de gran calidad. Respecto a las influencias estilísticas de Margot -realmente variadas y que han requerido un meridiano eclecticismo- citamos aquí el pop naif e íntimo de Cristina Rosenvinge, el pop rock de Heroes del Silencio, Planetas o sus venerados Surfing Bichos, aunque con constantes guiños al blues y al jazz. Es en las versiones, con una adaptacion cuidada al español, donde aprovechan su variedad instrumental para aportar nuevos matices y colores musicales a “The Lemon tree” o “Moondance”.

En su espacio web http://www.myspace.com/margotlabanda ofrecen a todo aquél que lo desee la posibilidad de escuchar tres de sus temas. Allí se puede disfrutar de “A vueltas con la Luna”, quizás la canción en la que las señas de identidad del grupo se hacen más patentes: mezcla de ligeros sonidos Pop y estiloso Blues con una pegadiza letra que habla de desamor. En “Noviembre” juegan con algunas interesantes innovaciones (al inicio) aunque siguiendo las mismas líneas maestras, si bien con une estilo mucho más pausado y profundo. “Blues Chicago”es su tema más ‘popero’, con mucha presencia de la percusión, pero con el teclado y el saxo también presentes. Todo ello, junto a una voz perfectamente fusionada con la movida melodía y sus giros, hace que te encuentres ante una canción que querrás volver a escuchar y reescuchar.

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