El Grito de Harpo

Grupo palentino con algún componente vallisoletano, con varios años de experiencia en los escenarios locales y autonómicos. En los últimos meses han destacado porque han sido premiados en distintos concursos a nivel provincial y regional. Un grupo con una evolución muy positiva.

EL GRITO DE HARPO es un claro ejemplo de evolución continua desde sus comienzos en Valladolid y Palencia. Más de diez años de conciertos y el haber compartido escenario con Los Ronaldos, M-Clan, Los Secretos, La Sonrisa de Julia, Santiago Campillo y Miguel Bañón, Mikel Erentxun… han ido sumándose a sus tablas hasta consolidarse en una banda a la que MESCAL (Música Es Castilla y León) reconoce a finales de 2009 como la mejor entre 160 grupos. Este premio sucede a otros muchos reconocimientos para Alfonso Abad (bajo), María Alba (voz), Gele Rodrigo (guitarra), María López (teclados y coros) y Paco Tejero (batería). Con un espíritu abiertamente ecléctico, El Grito de Harpo se deja atraer por diversos ritmos y estilos, para abandonarse después a la expresión de sus propios sentimientos a través de un “britpop-rock” íntimo y personal. Las composiciones de El Grito de Harpo hacen tanto hincapié en el compás como en la estética, en el brillo como en profundidad. Experimentan en su laboratorio de ideas musicales para fundirse juntos en cada obra: letra, música, instrumentos y voz se complementan unos a otros hasta establecer un único diálogo que conquista los cinco sentidos. En su último álbum, El Grito de Harpo ha conseguido con la producción de Manuel Colmenero y Javibu Carretero (Sonobox, Madrid) el perfecto aliado grabar un disco que refleja el punto de riesgo que dan a sus creaciones. “Sin hablar” pone título a este último trabajo, un título que deja en evidencia lo superfluo de las palabras, tantas veces vacías, banales, gratuitas… Voces extrañas, voces sin fin o que no llenan un vacío, preguntas con y sin respuestas, hablar y escuchar, palabras que se dicen o que sobran, delirar, divagar, murmullos… Y un “sin hablar” con el que, sí, sientes mucho más. Ratificando el origen del nombre, El Grito, los temas del álbum comparten la energía de los estribillos, que emergen de las estrofas como un grito sobresale de una charla o un susurro. Ir descubriendo cada canción es una aventura: tonos acústicos sorprendidos por momentos corales, guiños beatleianos, enfurecidos acordes eléctricos, percusión al desnudo, melodías de bajo haciendo de galán, aires glam, punteos persistentes, la nostalgia de un vibráfono, cortes abruptos superponiendo planos, inagotables registros de la voz, realces minimalistas, transparencias de piano y contrabajo…. “Sin hablar” es un primer testimonio de hasta dónde puede llegar El Grito de Harpo en su búsqueda incansable de más riqueza rítmica y artística. Como ellos afirman, su límite de riesgo está en donde la aleación de ideas alcanza el status de “mejillones con nocilla”.

http://www.myspace.com/elgritodeharpo

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