La RAE y sus controversias

Opinión: Carlos Ramírez director del Salón del Cómic y Manga de Castilla y León.

La Real Academia de la Lengua española o castellana es una institución cuyos movimientos y cambios están sujetos a unas normas estrictas que le convierte en un organismo poco dinámico y desde esta perspectiva hay que entender el largo proceso de elaboración que antecede a cualquier cambio de significado o la admisión de un nuevo vocablo.

Estos procesos vienen precedidos de largos estudios académicos que a veces llevan años incluso décadas.

Muchos vocablos y acepciones han sido y son objeto de discusión por entidades organismos y personas mostrando en muchos casos su disconformidad con la definición academicista. Temas mucho más espinosos que la definición de un tipo de cómic o comida originaria de un determinado país son objeto de continúa controversia intelectual que a la larga van creando el clima propicio para el cambio por parte de los Académicos pero son siempre opiniones autorizadas y argumentadas  desde un punto de vista técnico en el lenguaje y científico desde una óptica historicista.

Me parece bien mostrar la disconformidad con ciertas definiciones de la RAE, pero de ahí a calificar de ignorantes a quienes poseen un currículo académico sobradamente contrastado creo que media un abismo que hay que recorrer desde el razonamiento, el conocimiento y la constatación de datos irrefutables.

Por supuesto como conocedor y amante del Cómic en general y del Manga en particular me hubiera gustado encontrarme con unos términos más acordes en la susodicha definición que reflejaran un conocimiento más amplio por parte de los Académicos de la dimensión y transcendencia del Cómic Manga en la cultura japonesa y sus influencia en amplias capas de las sociedades occidentales en los últimos decenios sin ceñirse a lo general y simplista, pero estoy seguro que en sucesivas ediciones del diccionario, que no olvidemos se actualiza periódicamente, se irán subsanado estos errores conceptuales, eso sí; siempre desde el conocimiento, consideración y respeto.

Por otra parte es innegable el papel que la Academia, pese a sus posibles errores, juega en temas tan vitales como la unificación de las variantes lingüísticas del idioma español a uno y otro lado del Atlántico a través de las veintidós Academias de España e Hispanoamérica.

Por lo tanto seamos ecuánimes demos la importancia justa a estos posibles errores pero huyamos del insulto y la descalificación de quienes ocupan esos sillones de la Academia por su brillante trayectoria profesional y  méritos propios, personas que por otra parte estoy seguro a muchos de nosotros podrían darnos lecciones magistrales sobre la milenaria cultura nipona.

Y en este momento tan convulso económica y políticamente reservemos nuestra indignación para asuntos de mucha mayor transcendencia en nuestro discurrir cotidiano.

Carlos Ramírez-

Director del Salón del  Cómic y Manga de Castilla y León

Presidente de ASOFED

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