Mineros en lucha; recortes y ajustes.

Indudablemente estamos atravesando un momento sumamente delicado no solo desde un punto de vista económico sino político y como esto sigua así explotara socialmente.

Los mineros siempre han sido un ejemplo de lucha y reivindicación no solo para la clase obrero, sino para amplios sectores de la sociedad que les miran incontestablemente con simpatía.   

No sé si la minería es en estos momentos rentable y viable a corto o largo plazo, quizás no seamos competitivos tampoco en este sector, pero hay circunstancias en las que el único ratio manejable no puede ser solo la rentabilidad económica olvidándonos de las enormes consecuencias sociales y los dramas personales, esta máxima la podemos ampliar a muchos otros aspectos de la vida económica actual.

Resulta difícilmente defendible este maremágnum de recorte mientras se engorda generosamente la nómica de los grandes grupos bancarios inyectándoles liquidez, que no dudo sea necesaria, pero sin exigirles la menor responsabilidad ni como colectivo empresarial mucho menos individualmente, incluso aumentando de forma irracional sus ya desmesuradas e injustas retribuciones,  Todas estas situaciones llevan a una amplia mayoría de la población al desconcierto y desanimo más absolutos, que pueden derivar en consecuencias imprevisibles desde un punto de vista social, que nos retrotraigan a épocas pretéritas que creíamos olvidadas para siempre.

Por todo ello los mineros cuya lucha ha sido permanente son un ejemplo en los que la sociedad se ve reflejada el éxito o fracaso de sus movilizaciones puede tener consecuencias más allá de las derivadas en su propio sector. De ello creo que debiera tomar buena nota el Gobierno y los agentes implicados en esta situación , una salida razonable al sector minero podría ser vista como una posibilidad real de negociación también en otros sectores fuertemente perjudicados por esta, hasta ahora, insuperable crisis.    

Carlos Ramírez.