Buenos Aires : una visisón filosofoca: Hernán Martínez

Buenos Aires : una visión filosófica: Hernán Martínez

Uno de los profesionales de nuestra web, el filosofo Hernán Martínez Millán, esta realizando un viaje al corazón de Buenos Aires, en el que está descubriendo sus más preciados tesoros. Un reportaje fotográfico imprescindible para los amantes de los viajes culturales no exentos de guiños gastronómicos, de reflexión y como no de nostalgia.

Buenos Aires:
Si hay un lugar en Sudamérica que guarde las esencias de las principales ciudades europeas, no cabe duda es la tacita de plata del cono sur. El Paris de los años 20 con su cafés y locales en los que la moda de alta costura causaba furor, o el Prêt-à-porter de mediados del Siglo XX tienen su reflejo en esta cuidad, como lo tiene Madrid con sus locales típicos de tapas y restauración, o las principales ciudades italianas con ese aire soñador y bohemio. Pero también es África y esencia de Sudamérica.

Buenos Aires es mucho más que eso, es un si fin de museos especializados en los más diversos aspectos culturales, es mercados, avenidas interminables, estrechas calles y recoletas plazas, es Boca, Caminito, San Telmo, la Ilustración, es sus gentes las propias y las foráneas que dejan de serlo para convertirse en Porteños apenas arriban a la ciudad.

Como lo es sus recuerdos permanentes de una dictadura atroz que causo un terrible sufrimiento aun no superado, es las madres y abuelas de la Plaza de Mayo, los hijos desparecidos, torturados pero no olvidados, los bebes a los que se los robo no solo su paternidad y maternidad original sino sus raíces y procedencia.

Es literatura, poesía, es lirica y es prosaica.

Es Boca y River, las denostadas barras bravas y los auténticos aficionados al fútbol, es su hipódromo, el pelusa, …

Eso sí ante todo es tango, es porteña es Gardel en una especie de simbiosis cómica entre la ciudad y el mito, entre sus calles y sus tangos, entre sus arrabales y milongas, entre sus prostíbulos y palacios, es Buenos Aires que como reza el tango es como una garra que se ha clavaó en mi vida

Carlos Ramírez