1º de Mayo.

El día de la fiesta del trabajo ha congregado a miles manifestantes en ciudades y poblaciones de muchos rincones del planeta.

Bilbao acogió a los lideres sindicales de UGT y CC.OO.

Moscú revivió en la Plaza Roja una multitudinaria manifestación con claros tintes nacionalistas rusos.

En la capital de Castilla y León, Valladolid, cientos de manifestantes se congregaron en un acto en la Plaza Mayor, que finalizó con la música de la Internacional.

 

Manifestación en la Plaza Mayor de Valladolid

 

Recordamos que el 1º de mayo se conmemora una jornada de lucha reivindicativa y de homenaje a los Mártires de Chicago. Estos sindicalistas anarquistas fueron ejecutados en Estados Unidos por su participación en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas, que tuvieron su origen en la huelga iniciada el 1 de mayo de 1886 y su punto álgido tres días más tarde, el 4 de mayo, en la Revuelta de Haymarket.

En estos días en los que como consecuencia de la crisis económica y su utilización e aras de la flexibilidad laboral se viven manifiestas situaciones injustas de precariedad laboral con contratos de exigua duración temporal y baja remuneración económica, con unas muestras de recuperación económica que no atisban sin embargo una mejora en los índices de desempleo, estas reivindicaciones se antojan totalmente necesarias y actuales, como lo es así mismo la auto crítica por parte de los sindicatos mayoritarios, tan necesarios, pero que deben de ser los primeros en denunciar cualquier situación que se produzca en su seno que conlleve indicios de corrupción, acomodamiento o comportamientos inmorales ajenos a su función que tanto dañan su imagen y de la que se provechan sus adversarios políticos y mediáticos para cargar tintas contra su labor fundamental en aras de defender los interés de las clases medias y trabajadoras.

Carlos Ramírez.