GP de Estados Unidos- Indianápolis – 2012
MotoGP: Monólogo
Un solo protagonista ha tenido hoy el circuito estadounidense. Dani Pedrosa ha hecho lo que mejor sabe hacer: un monólogo de velocidad imposible de contestar por los demás, que se han tenido que conformar con verlo desde fuera del escenario, dejando los duetos para otra ocasión.
Honda ha mejorado mucho tras Mugello. Primero Stoner en Laguna Seca y después Pedrosa se han llevado el gato al agua. Esta vez, fue Dani el que se mostró muy fuerte desde el viernes. Está claro que los circuitos con curvas a izquierdas le van como anillo al dedo. Si a esto unimos un fino pilotaje frente al mal asfalto del circuito, las condiciones eran óptimas para él. Y la pole que consiguió corrobora todo esto.
El asfalto en mal estado perjudicó a otros pilotos más derrapadores, que sufrieron caídas de mayor o menor importancia. Los peores parados fueron Héctor Barberá, Nicky Hayden y Casey Stoner. Vamos por partes que aquí hay tela que cortar.
Barberá volvía tras una recuperación récord de 26 días tras fracturarse tibia y peroné, y el viernes sufrió un high side del que se golpeó fuertemente cabeza y espalda contra el suelo. Una vez más, los americanos demostraron su falta de competencia a la hora de atender a los heridos, ya sea en la pista (la foto habla por sí sola, por Dios, que alguien tome medidas) o en los hospitales (acordémonos de que Fonsi Nieto casi pierde el pie y la vida debido a negligencias médicas). Total, que la caída y el transporte de Héctor le garantizaron unas cuantas vértebras aplastadas y fisuradas, por lo que se perdería la carrera y sería sustituido por Toni Elías.
Otro damnificado fue Nicky Hayden, que se fracturó la mano y que tampoco pudo participar en la carrera. El tercer sufridor fue Casey Stoner, que se produjo una fractura y esguince de pie derecho el sábado. Si muchas veces he criticado la actitud del australiano cuando habla o su comportamiento en pista, esta vez me quito el sombrero. Se empeñó en correr aun sabiendo que no estaba en condiciones, y realizó un carrerón que mereció por lo menos acabar en el podio, pero el listo zorro Dovi le quitó la merienda. Aun así, no sé si hubiera podido subir, pues al llegar al box no podía ni bajar de la moto. Un gran bravo por ti y por tu profesionalidad esta vez, Casey.
Sé que no he hablado mucho sobre la carrera, pero es que se puede resumir en breve. Dani hizo una de sus carreras de pizarra, seguido sólo al principio por Ben Spies, que rompió el motor de su Yamaha y que se andará preguntando cuantos tuertos había mirándole en el circuito, pues la mala suerte no deja de cebarse con él. La pista entonces estaba libre para Dani, que llegó a contar con ocho segundos de ventaja sobre un Jorge que a su vez le metía un auténtico mundo a los demás.
Lo único interesante fue la batalla por el podio, que quedó reducida a cuatro pilotos, Stoner, Dovi, Bautista y Bradl. Al final quedaron sólo dos, el tocado Stoner y el italiano, que consiguió el quinto podio de la temporada. Por cierto, ahora que por fin se ha confirmado que Rossi formará tándem con Lorenzo la próxima temporada, Andrea ha vuelto la vista hacia la plaza libre que queda en Ducati, y ambos se miran con buenos ojos. Esto provoca que Álvaro Bautista pueda conservar su plaza en el equipo de Fausto Gresini, pues Andrea Iannone irá también a Ducati, en este caso al Junior Team. De los que no os puedo asegurar todavía el futuro es de Héctor Barberá ni de Aleix Espargaró.
El mundial se apreta entre los nuestros y pinta cada vez mejor para nuestros intereses. Con Jorge y Dani separados por sólo 18 puntos cualquier cosa es posible de aquí a final de temporada. Disfrutemos de este éxito del motociclismo español mientras dure, y sobre todo de carreras apretadas a dúo por lo menos. Los monólogos están bien, pero para el público, mejor acompañados, ¿no?
Moto2: Indianos
Así llamábamos en estas tierras a aquellos señores que se iban a hacer las Américas y volvían con una fortuna. Y en Moto2 vaya si hemos hecho las Américas…
La jornada comenzaba muy bien para Pol Espargaró, que literalmente se exhibió el sábado encadenando un ritmo demoledor de 42’s, logrando además la pole. Márquez siempre estuvo marcándole, pero se quedó segundo por delante de Iannone.
Sin embargo, la agradable sorpresa la dio Julián Simón, que se coló cuarto en parrilla y que por fin resurge de las profundidades para estar donde se merece, delante con los grandes. Faltaba ver la confirmación en carrera.
Y la carrera se desarrolló de una manera no prevista a tenor de lo observado el sábado. Marc se puso líder tras cuatro vueltas y empezó una escapada al estilo de su ídolo Pedrosa. Impuso un ritmo muy fuerte de 43’s, y nadie pudo seguirle. Pol Espargaró, que a priori tenía un ritmo superior, no pudo sacarlo a relucir el domingo, y sólo pudo ver rodar a Marc desde la distancia.
Aun así, no hay rival para él aparte de Márquez. Se fue deshaciendo de todos y cada uno de sus rivales pasados ocho giros, pero en ese momento Marc estaba ya a más de tres segundos de Pol. Julian Simón, no perdió la oportunidad y se enganchó con Pol para escaparse de los demás.
Pasadas diez vueltas de las veintiséis, el podio estaba definido, salvo catástrofe de los nuestros. Faltaba saber quién sería segundo, pero Pol apretó el ritmo a pocas vueltas del final y se aseguró la plata. Aun así, Julián firmó una carrera estupenda, primero por el podio, pero sobre todo por la fuerza mental y la confianza que le ha de dar este resultado tras la larga travesía por el desierto que ha pasado este querido piloto. Ojalá a partir de ahora le veamos de nuevo por delante.
Marc ha realizado una carrera de pizarra perfecta, rodando como un reloj vuelta tras vuelta con un ritmo imposible para los demás, y la victoria le afianza aún más en la general. Pol ha sabido sumar veinte puntos a hacer un cero, pues aunque pierde cinco puntos con Marc, le ha metido 13 más a Iannone, que sólo pudo ser noveno. Y de Julián ya está todo dicho. Para él no importan esos dieciséis puntos, sino los enteros que ha ganado mentalmente. Otro triplete en Moto2 en Indianápolis. Y van dos seguidos. Los nuestros vuelven a casa repletos de fortuna como lo que son, auténticos indianos de época.
Moto3: The Mexican
Por fin llegó la primera del “mejicano”. Un momento, ¿pero Luis Salom no es español? Pues sí, pero el mejicano es un apodo del que no nos desvelaría su origen hasta su primera victoria mundialista. Y ya sabemos el por qué. Un antiguo mánager suyo, argentino, compró un caballo de carreras llamado el mejicano y lo preparó a conciencia durante un año. Cuando llegó el momento de salir al galope se quedó clavado. Sin embargo, al contrario que el equino, Luis no se ha quedado quieto. Ni mucho menos.
El mundial aterrizaba en el mítico trazado de Indianápolis, última cita americana del año, esta vez con las tres categorías. El circuito diseñado para las carreras de motos sólo toma una parte del famoso óvalo, con el problema añadido de los distintos tipos de asfalto que recorren los pilotos en cada vuelta. Este hecho, unido al asfalto abrasivo pero sin agarre, ha provocado muchas caídas durante el fin de semana.
Las KTM se han mostrado muy fuertes, con mejoras respecto a la última carrera. Tanto Sandro Cortese como su compañero Danny Kent se impusieron a Viñales en la clasificatoria del sábado. Es de reseñar la pole “fantasma” que habría logrado Efrén Vázquez si no hubiera habido bandera roja en su vuelta, que anuló el buen registro del vasco. Aun así, partía séptimo, justo por detrás de Salom, Khairuddin y Rins.
En el inicio sorprendió Danny Kent intentando la escapada, pero fue rápidamente neutralizada. Como es habitual en esta categoría, la cabeza la formaban un grupo numeroso de pilotos, unos con ansia de podio y otros con la vista puesta en el mundial. Cortese rodaba a mitad de grupo, nada cómodo, pero poco a poco se fue haciendo un hueco y subiendo.
Maverick llegó a encabezar la prueba y a coger más de un segundo de ventaja cuando llevábamos diez giros, pero fue neutralizado por Cortese y Salom, que sí abrieron hueco con respecto a sus perseguidores. Efrén Vázquez acabó por los suelos, culminando una carrera nefasta para el equipo de Pablo Nieto, pues Adrián Martín se cayó en la primera curva llevándose por delante a Niklas Ajo.
Y me detengo para recalcar de nuevo la poca deportividad del hijo de Aki Ajo, que llegó a agredir a Adrián tras la caída. Su acción fue sancionada con bandera negra, aunque el piloto, entrando en el pit lane, miraba la parte trasera de su moto pensando que llevaba alguna pieza rota tras la caída. Ya es la segunda vez que llega a las manos el finlandés, a ver si su papá le mete en cintura.
A cinco vueltas del final quedaban seis pilotos en grupos de tres. Viñales tiraba del grupo delantero, mientras que Cortese probaba una y otra vez si podría pasarle por rebufo en la recta de meta y Salom se mantenía muy listo esperando la ocasión. Por detrás, Fenati, Oliveira y Folger batallaban por la medalla de chocolate. Sí, he dicho Folger, pero ya no corre con el trasto de la Ioda, sino que era el sustituto de Alberto Moncayo en el Mapfre Aspar Team.
Viendo que por velocidad podía rebasar a Viñales, pero no antes de la línea de meta, a Sandro sólo le quedaba pasarle y liderar la última vuelta. Y así lo hizo. Después llegó Salom, y Mack, en un intento desesperado por ganar posiciones, arriesgó saliéndose de la zona limpia y besó el suelo. Salom jugó perfectamente sus cartas y salió primero a la recta de meta. Su motor KTM por fin ya corre, y nada pudo hacer Cortese para evitar su victoria. La caída de Viñales convirtió la medalla de chocolate de Folger en bronce, firmando su primer podio del año en su primera carrera con Aspar.
Maverick ha pecado de ganas al no amarrar unos puntos en vez de ir a por los 25. Es el piloto con más victorias de la categoría, pero este campeonato se gana siendo regular, y ese está siendo Sandro Cortese. Espero que su talento le valga para recortar puntos al alemán.
Y qué decir de Luis Salom. Esta temporada el salto de calidad que ha dado es inmenso, siempre delante, incluso con una moto que dista todavía de tener iguales prestaciones que las “oficiales”. Si sigue cabalgando así, el mejicano todavía tiene muchas más alegrías que darnos este año. Quizás la próxima sea en Brno en una semana…















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