GP de Alemania – Sachsenring – 2012
MotoGP: Cerrando bocas
Mucho se ha hablado sobre los resultados de Dani Pedrosa en esta temporada, llegándose a especular con su salida del equipo HRC a favor de Márquez y Rossi. Esta semana hemos sabido de su renovación y de paso, nos ha cerrado la boca con la mejor carrera que se le recuerda en la categoría reina.
Esta vez la carrera de MotoGP se disputaba una hora antes, por no coincidir con la F1, y eso hizo que se pudiera correr en seco y dejar el diluvio que vendría después para los de Moto3. Y la verdad, mereció la pena.
El sábado, la pole fue de las más disputadas que recuerdo hasta la fecha, pues dio la circunstancia de que la pista se iba secando tras los entrenos de Moto3, con lo que las condiciones mejoraban y los tiempos bajaban muy poco a poco. Fue emocionante ver más de 30 cambios de líder en pocos minutos, y yo personalmente, desearía que todas fueran así. Al final, la pole se quedó en un habitual, Stoner, con Spies y Pedrosa a su lado. Lorenzo, líder del mundial empatado a puntos con el australiano, salía en medio de la segunda fila, es decir, quinto.
Mención aparte merece el caso de Bautista, que fue sancionado en la anterior carrera con el último puesto de la parrilla en este gran premio. Es verdad que no hablé de ello en el anterior artículo, pero es una sanción exagerada para un piloto no reincidente, sobre todo cuando acciones mucho peores se han quedado impunes en el pasado. Debería hacerse valer la máxima de “café para todos o para nadie”, pero esa es sólo mi opinión.
En esta carrera hubo lo que podíamos llamar una guerra de marcas. En cabeza, salió Stoner mandando y Pedrosa a rueda, en una batalla particular por la supremacía en HRC que ningún otro piloto puedo seguir.
Jorge Lorenzo, que veía como las Honda le eran inalcanzables esta vez, logró acomodarse en la tercera plaza siendo sobradamente el mejor piloto Yamaha en pista, algo de lo que nadie duda. Lo bueno estaba por detrás, pues Crutchlow, Dovizioso y Spies se peleaban más que por la cuarta plaza, por el asiento de la Yamaha oficial del próximo año (si bien es cierto que Crutchlow también suena como piloto de fábrica de Ducati…).
Y un poco más atrás, la batalla de las Ducati contra el héroe local, Stephan Bradl. Barberá intentaba ser la primera Ducati, Rossi salvar los muebles, y Hayden y Stephan reivindicarse, uno ante su equipo y el otro ante su gente.
Dani dejó de estar a rueda del australiano y le pasó a once vueltas del final. Parecía que podía obtener una ligera ventaja, pero se quedó en nada, pues el australiano no quería dar su brazo a torcer. Dani apretaba cada vez más, y en los dos últimos giros marcó vueltas rápidas de carrera, algo que nos demuestra que iba al límite. En esos momentos, Stoner intentó un imposible, y se fue al suelo arruinando veinte puntos por intentar conseguir los 25 que tenía casi perdidos a favor de Pedrosa. Un favor para Jorge Lorenzo, que acabó segundo, y para Dovizioso, que ganó su guerra particular contra las otras Yamaha y que no se enteró hasta bien después que había hecho tercero.
Ben Spies acabó cuarto, y Stephan Bradl firmó una excelente quinta posición dando una alegría a su gente, que por segunda vez en el día, iba a escuchar el himno español en el trazado alemán. A destacar que Bautista, saliendo el último, entró en séptima posición tras una espectacular remontada.
Dani Pedrosa vuelve a meterse en la pelea por el mundial. Y no sólo por la caída de Stoner o por los cinco puntos recortados a Lorenzo (que todavía lleva 16 de ventaja sobre él), sino porque por fin ha subido a lo más alto del cajón, y ha dominado con agresividad en esta carrera, algo que en otras le habíamos echado en cara. Da gusto que nos cierren la boca de esta manera. Enhorabuena, Dani.
Moto2: Dejad de perseguirlo…
…Es inútil. Ni los galgos más avezados del lugar son capaces de dar caza a esta liebre. Marc sigue poniendo distancia entre él y sus rivales en la lucha por el título, que cada vez se le pone más de cara.
El sábado los entrenamientos estuvieron pasados por agua, por lo que la parrilla quedó configurada algo diferente. Pol, que se había marcado un finde perfecto, pinchó con la lluvia y partía desde la sexta fila, en decimoséptima posición, mientras que en primera fila, tras el poleman Marc, se colaron un veterano Mika Kallio y un Julián Simón al que le hacía falta una clasificación como esta para volver a sonreír.
El domingo trajo un día despejado para la carrera, así que todo se iría reajustando tras la salida. Lo que no cambió fue el dominio de Marc, que, sabiendo que su máximo rival salía tan retrasado, tiró como un demonio desde el principio para lograr la escapada.
A su rueda, solo el finlandés Kallio le hacía sombra. Julián poco a poco se fue quedando, pues todavía le falta un puntito más para rodar en seco con la cabeza de carrera. Iannone y De Angelis iban protagonizando una espectacular remontada que les acercaba más y más a Marc, que no conseguía escaparse del todo.
El italiano volvió a hacer suya la frase de “nadar para ahogarse en la misma orilla”, pues justo cuando dio caza a Marc se fue al suelo. Su ímpetu le frena de aspirar a gestas mayores, pues tanto besar el suelo afecta a la regularidad de sus campeonatos. Por su parte, De Angelis, en su segunda carrera con el chasis FTR, estaba mucho más enchufado y llegó a rodar toda la carrera con Márquez y Kallio, con el que mantendría una dura batalla por el segundo puesto.
Pol Espargaró pagó cara su mala clasificación del sábado, pues realizó una épica remontada desde la decimoséptima hasta la cuarta plaza, salvando más que de sobra los muebles en una carrera que, a priori, parecía nefasta. De no haber salido tan retrasado hubiera disputado seguro la victoria a Marc.
Pero Marc, una vez que se libró de Iannone, no tuvo rival en la disputa de la victoria. Apretó el ritmo a 7 vueltas el final y dejó clavados a Kallio y De Angelis, que se disputaron con uñas y dientes el segundo puesto, que se fue del lado del finlandés. Luthi, otro de los candidatos al título este año, cruzó la meta en quinta posición, justo por detrás de Pol Espargaró.
Carrera redonda para Márquez la de Sachsenring, pues sale con 43 puntos de ventaja sobre el segundo clasificado, Pol, y 45 y 48 sobre Luthi y Iannone. Las cosas pintan cada vez mejor para esta liebre, a la que por ahora no hay galgo que pueda atrapar.
Moto3: Separando las aguas
El mismísimo diluvio universal, si llegó a ocurrir tal y como lo cuentan los textos antiguos, debió de parecerse bastante a esto. Personalmente, creo que Moisés debe de ser amante de las motos, pues desde ahí arriba separó las aguas para que se pudiera al fin disputar la última de las carreras del día en Alemania.
Tal aguacero respondía a las plegarias de algunos y arrancaba maldiciones de la boca de otros. Entre los que festejaban el evento estaba Adrián Martín, que en las mismas condiciones se había colado tercero en la primera fila, o el australiano Jack Miller y el sudafricano Brad Binder, ambos en segunda fila.
Maverick Viñales se ha mostrado alérgico al agua, pues clasificó vigésimo cuarto en mojado, y todas sus opciones de remontada se esfumaban con el chaparrón. La situación no podía ponérsele más en contra a nuestro piloto, porque Cortese salía desde la pole.
Las carreras en agua suelen ser denominadas de “eliminación”, pues normalmente se suceden varias caídas que van dejando en pista a los pilotos más cautos dentro de la rapidez. Pero afortunadamente no fue así, demostrando que estas motos son más fáciles de llevar que las antiguas dos tiempos. Más seguridad sí, eso está claro, pero el encanto de aquellas motos desbocadas no se repetirá con estos monocilíndricos de 250cc 4T…
Así pues, en cabeza rodaban peces como Miller, Martín, Rossi, Binder y Salom, que poco a poco está cuajando une excelente temporada que le llevará a cotas mayores en años venideros. Cortese, séptimo tras Folger, se lo tomó con calma en los primeros compases de carrera, con mucho más que perder que ganar, sabiendo además que Maverick rodaba muy alejado de los puntos.
Poco a poco, la pista se fue secando y Cortese ganando puestos hasta ponerse primero a diez vueltas del final. Además, se trajo consigo a un veterano Alexis Masbou, en busca de su primer podio tras más de cien carreras en el mundial. Por detrás, venía remontando un Héctor Faubel en tiempos de cabeza de carrera, que había tenido que arrancar desde el pit lane debido a que se caló su moto justo antes de la salida. Su posición final sería un séptimo. Un quinto conseguiría un Efrén Vázquez que realizaba algo similar, queriendo compensar a su equipo tras la caída de Adrián Martín a siete vueltas del final.
Al final, se impuso el piloto local, que por fin dio una alegría a la gente en el circuito alemán, tras aguantar estoicamente la tormenta unos minutos antes. Masbou no tuvo nada que hacer contra él, pero el segundo puesto es una victoria para él, neófito en esto de subir al podio como era. Tercero entró muy cabreado Salom, que echó pestes contra su equipo por haber encintado de más el radiador haciendo que la moto se sobrecalentase y no corriera como las demás. Personalmente, creo que esas cosas se deben de quedar de puertas para adentro, y no criticar públicamente como lo hizo a la gente que se esfuerza para que uno gane. Porque un día serán otros los culpables, pero otros el error lo comete uno mismo.
Maverick se esforzó en vano, pues el decimoséptimo puesto le deja con cero puntos frente a los veinticinco de Cortese. Cierto es que ha sido el peor escenario posible, pero los dieciocho puntos de ventaja que lleva el alemán sobre el español no son tantos con todas las carreras que quedan por disputar. Mientras no tenga que venir Moisés separando las aguas para poder correr, Mack lo hará bien.


















