MOTOCICLISMO GP VALENCIA
Textos: © Daniel Merchán Ruíz
Mundial 125: ¡Felicidades!
Por fin lo tienes Nico. Te ha costado pero ya tienes en tu haber el último campeonato del mundo de la categoría del octavo de litro. Nos hemos levantado con los dientes apretados puesto que las condiciones de la pista no estaban para tirar cohetes, pero la caída de Zarco en la tercera vuelta te ha dado y nos ha dado la tranquilidad de poder disfrutar de una carrera sin la presión del título.
El sábado la lluvia desordenó un poco el puzzle habitual de posiciones de parrilla de salida. El británico Danny Webb fue el que más se la jugó a lomos de su Mahindra y consiguió la primera pole de su vida, por delante de Louis Rossi y del francés Johann Zarco. Luis Salom, Alexis Masbou y Héctor Faubel estaban en segunda fila. Para encontrar al futuro campeón teníamos que mirar en la novena plaza, precedido directamente por Maverick Viñales y Sandro Cortese, que se jugaban el tercer puesto de la clasificación entre ellos. Básicamente, quien quedara por delante el otro se colgaría la medalla de bronce mundialista.
Como veis, la cosa no pintaba muy bien. Es cierto que para frustrar los planes de Nico, el francés debía ganar imperativamente la carrera y que el español no subiera de la duodécima posición, pero con las posiciones de salida de ambos pilotos y la meteorología del domingo todo podía suceder.
Cuando el semáforo se apagó, había gente con mucho que ganar y nada que perder. Danny Webb y Alexis Masbou estaban entre ellos. Arriesgando en los primeros compases de la carrera, Webb se puso líder y consiguió una ligera ventaja sobre sus perseguidores, que se dedicaron a calentar un poquito las gomas.
Faubel pronto se puso líder la carrera, seguido de Viñales y de Cortese. Zarco estaba al acecho, mientras que Nico caminaba de nuevo con pies de plomo en novena posición por el mojado asfalto valenciano. Pero el plomo le duró 3 vueltas, las mismas en que tardó en caerse Johann Zarco en la curva “Champi” Herreros, dejando sentenciado el mundial a favor del de Alcoy.
A partir de aquí tocaba disfrutar. La carrera era un duelo a cuatro entre Faubel, Maverick, Cortese y Terol, pero en la vuelta 11 Cortese se ha caído dejando la pugna para los tres españoles y coronando virtualmente a Viñales como tercero del mundo si no sufría ningún percance de ahí al final de la carrera.
Y la verdad es que no los ha sufrido. Al contrario, ha apretado las clavijas a los dos miembros del equipo de Aspar para llevarse la victoria por delante de Nico Terol y de Héctor Faubel, ambos con problemas de neumáticos, pero sin quitarle un ápice de mérito a la victoria del piloto de Rosas.
Bonito detalle el que ha tenido “Mack” de pasear una bandera con el rostro del fallecido Simoncelli en la vuelta de honor en la que celebraba su cuarta victoria del año y segunda consecutiva. Nico Terol por fin liberó la tensión acumulada y celebró su título mundial en su casa, en Valencia, frente a los suyos. El último rey de 125cc pasará el próximo año a Moto2, y desde aquí le deseamos que siga cosechando éxitos. Y para todos los pilotos que se quedan en Moto3, mucha suerte para el próximo año y seguid disfrutando con lo que hacéis, que bastante envidia os tenemos el resto de los mortales… Hasta pronto a todos y de nuevo, ¡enhorabuena Nico!
Moto2: El efecto mariposa
GP de Malasia, entrenamientos libres del viernes. Empiezan a caer cuatro gotas en el circuito, y el comisario de pista se encuentra en babia mirando al cielo. Ninguno de los que estaban en esa curva se acordó de sacar la bandera que prevenía a los pilotos de la lluvia que empapaba el circuito en ese punto. Al fondo aparecía una moto con el 93 en el carenado. Marc, a fondo, dio con sus huesos en el suelo. Resultado para el circuito: multa de 15000 €, una nimiedad. Resultado para Marc: múltiples contusiones, un esguince cervical que le impidió correr en Malasia y una lesión en el nervio óptico de uno de sus ojos que le ha impedido correr en Valencia. Y encima va Bradl y en la quinta curva se cae… Si llego a saberlo…Algo así debió pensar el español en esos momentos…
La lluvia del sábado hizo que los clasificatorios de la categoría intermedia duraran menos de lo previsto, y a algunos pilotos les pilló con los deberes sin hacer. Otros sin embargo, se llevaron una grata sorpresa. Como si de un homenaje a Simoncelli se tratara, los dos pilotos del equipo de Fausto Gresini, Michele Pirro y Yuki Takahashi, ocuparon las dos primeras posiciones de la parrilla de salida. El finlandés Mika Kallio regresaba desde los abismos para cerrar la primera fila, justo por delante del ya campeón del mundo Stephan Bradl. Para encontrar al primer español de la parrilla teníamos que desplazarnos hasta la undécima posición, ocupada por Aleix Espargaró.
La carrera ha estado marcada por la presencia en posiciones cabeceras de pilotos que la mayoría del tiempo no han estado ahí. Ya desde la salida, Takahashi, Aegerter, Kallio, Pirro, Simeon estuvieron en posiciones delanteras.
La lluvia hizo su aparición desde los inicios, en una carrera declarada en seco. Hizo que las condiciones de pista fueran extremas, pues nunca llegó a llover lo suficiente para suspender la carrera y sin embargo los neumáticos a veces no avisaban y tan pronto un piloto estaba a lomos de su moto como perdiendo la rueda delantera o saliendo por orejas y dando con sus huesos sobre el asfalto.
Y eso fue lo que sucedió con Bradl y Takahashi. Tanto el uno como el otro abandonaron por caída en las vueltas cinco y seis respectivamente. El japonés fue trasladado a la clínica móvil en la que se certificó que todo quedó en un fuerte golpe y un susto del mismo calibre.
Otro que remontaba posiciones era Anthony West, que se mueve como pez en el agua. Salía vigésimo segundo y llegó a acabar cuarto, a dos segundos del podio.
Por primera vez no encontrábamos en el podio a los habituales. Éste fue copado por Pirro, que consiguió su primera victoria mundialista, Mika Kallio, que regresaba al podio tras cuatro años de sequía y Dominique Aegerter que conseguía el primer podio de su vida. Tanto la victoria de Pirro como el mundial de Bradl estuvieron dedicados al malogrado piloto Marco Simoncelli, quien estuvo presente en la memoria de todos durante todo el fin de semana. Enhorabuena para Bradl, que consigue por fin lo que su padre Helmut Bradl perdió en 1991 en 250cc frente a Luca Cadalora. Aunque sólo sea por ese que llaman efecto mariposa.
Y es que es curioso como no empuñar una bandera de lluvia puede echar al traste una temporada entera. Cierto que en las tres primeras carreras del año el casillero de Marc estaba a cero, pero es que todas las carreras que ha terminado no se ha bajado del podio. Y de ellas, en 7 en el cajón más alto. Seguro que la temporada que viene, con que no le acompañe la mitad de mala suerte que en ésta y con la experiencia adquirida, tendrá su título de Moto2. Yo, por lo menos, si me jugara el dinero, lo haría por él…
MotoGP: In memoriam
Eran las 10 y diez de la mañana del domingo. La moto de Marco Simoncelli volvió a la vida. Una última vez. Kevin “pajarito” Schwantz se subió a ella y comenzó una vuelta al trazado valenciano en honor de Supersic. A su estela, la parrilla al completo del mundial rodaba en señal de duelo. Después, un minuto de ruido y tracas en su honor. Un homenaje muy acertado para un motero, mucho mejor que un minuto de silencio. ¿Y es que a qué motero que se precie de serlo no le gustaría que le despidieran y le homenajearan como hicieron con Marco, encima de una moto?
Con el recuerdo del italiano en la mente, carenados y cascos de todos los pilotos iba a dar comienzo la última carrera de la era 800cc del mundial. Mención especial merece otro italiano, Loris Capirossi, porque sustituyó su dorsal por el 58 de Marco en la que sería la última carrera de su vida. Como ya hicimos cuando anunció su decisión en San Marino (desde ahora llamado oficialmente Marco Simoncelli) le deseamos desde aquí una larga y próspera vida, ojalá ligada al mundo de la moto aunque cuelgue el mono, el casco y las botas.
La carrera fue declarada en mojado, y aunque los pilotos salían con los slicks, por fin las Ducati tenían la ocasión de despedir el año por la puerta grande. De todas maneras, el mal fario este año no se despega de ellas, y fue la moto de Álvaro Bautista la que, tras tocarse con la rueda de trasera de la moto de Dovi, hizo un “strike” llevándose por delante a las dos Ducati oficiales más la de De Puniet. Fin de temporada para Hayden y Rossi, en un año para olvidar. Ya veremos cómo pintan las cosas para el año que viene con las 1000cc. Y también cayó el telón en ese momento para Álvaro Bautista, que todavía no ha comunicado con qué equipo correrá el próximo año. Suzuki le ha ofertado seguir con ellos, pero debería comenzar la temporada con la 800cc y cambiar a la 1000cc a mitad de año…a cambio, Cechinello le ofrece la moto de Elías (al que veremos lo más seguro en Moto2 con Gresini de nuevo), que por fin el próximo año será “oficial”, no la basura que ha tenido el manresano este año. Dura decisión.
Pero volvamos a ver que hacían los que al menos superaron la primera curva. Casey Stoner volvía a ser una apisonadora, sacándole seis segundos en seis vueltas al grupo perseguidor. Este grupo estaba compuesto por Dani Pedrosa, Andrea Dovizioso y Ben Spies. Los dos pilotos del HRC se jugaban el tercer puesto del campeonato, el que quedara por delante del otro se llevaría el gato al agua.
El ritmo de Dani Pedrosa era superior, y sabedor de ello el italiano procuró rebasar una y otra vez al español para evitar que cogiera metros. Fue un toma y daca entre ambos, un duelo muy bonito del que Spies era directo espectador. Arriesgaba mucho en las frenadas para poder compensar la diferencia de potencia entre su Yamaha y las Honda. Por su parte, Stoner seguía a lo suyo y la ventaja en el ecuador de carrera era de más de ocho segundos sobre ellos.
Pero la lluvia hizo su aparición poco a poco. A siete vueltas del final, los comisarios avisaban de su presencia, y aquel que quisiera podía entrar a cambiar monturas. Pero nadie lo hizo. Quedaba poco tiempo para que compensara hacerlo. Todos optaron por aflojar un poco el ritmo y llegar a final de carrera. Bueno, no todos.
Ben Spies no aflojó. Arriesgó y a cinco vueltas del final se puso segundo y en dos vueltas más le recortó toda la ventaja que le llevaba Stoner y le rebasó. La verdad es que hizo gala de una gran valentía y pilotaje en esas condiciones tan duras.
Sin embargo, otros se arrugaron. Dani dejó su duelo particular por el podio y el tercer puesto mundialista a favor de Dovizioso y fue perdiendo distancia hasta ser alcanzado por los dos aspirantes a rookie del año, Cal Crutchlow y Karel Abraham. Este título honorífico recaería en el británico después de que Abraham se cayera en la última vuelta. Crutchlow además firmó su mejor posición en una carrera de MotoGP al finalizar cuarto por delante de Dani Pedrosa.
El tercer cajón del podio estaba claro que sería para Dovizioso. Pero la carrera nos guardaba una sorpresa final. Stoner no arrojó la toalla al ser rebasado por Spies y siguió a su rueda hasta el final. Tras salir de la curva Adrián Campos de entrada a meta, la distancia que separaba a Spies del australiano parecía suficiente como para garantizarle la victoria. Pero este año la Honda corre que se las pela. Y Stoner llegó a pasar a Spies sobre la misma línea de meta. Aunque al principio parecía que iba a ser necesario el vídeo finish, no hizo falta.
Stoner consiguió la décima victoria del año en una carrera marcada por la lluvia, la ausencia del subcampeón Jorge Lorenzo, al que le deseamos una pronta recuperación, y sobre todo por la ausencia física de Marco Simoncelli, al que sin embargo han tenido presentes todos los pilotos y aficionados durante todo el fin de semana en Cheste, y al que por siempre guardaremos en nuestros corazones moteros, al lado de tantos otros que nos han dejado con la repercusión mediática de Marco o anónimamente en cualquier carretera secundaria, contra esos mal llamados quitamiedos que a mí me dan mucho más pavor que seguridad. Pero por ellos y por Marco, seguiremos recordándolos montando en moto, pues así es como debe de ser. En su memoria. In memoriam.









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